Trastornos frecuentes del rendimiento académico en la adolescencia.



El rendimiento académico se ve marcado e influenciado por varios factores, que con la presencia de los mismos generan cambios en el aprendizaje de los adolescentes, se necesita tener un nivel alto de autoestima, para que los estudiantes sean capaces de creer en sí mismos, en sus capacidades, dones y habilidades; de que pueden lograr lo que se proponen y  aunque vengan comentarios negativos de las personas que los rodean ellos pueden salir adelante. El tener buenas habilidades sociales, intelectuales y de aprendizaje, van a generar un buen rendimiento académico, ya que se van a valer por sí mismos y no por los demás, además de que van a generar eficientes mecanismos de resolución de conflictos y de metas, cuando estas se presenten el adolescente sabrá cómo reaccionar y resolver, todo si se mantiene una buena actitud positiva ante el estudio.

El generar un buen entorno académico que actué como medio para el desarrollo personal y social será necesario en este proceso, ya que esto motiva al estudiante a esforzarse, a lograr sus metas, a ser mejor cada día y a buscar la superación académica. Podemos destacar que el rendimiento académico no es solo adquirir de forma mecánica los conocimientos y listo, parte del proceso es la adaptación exitosa a las tensiones y estrés de la vida, esto involucra las destrezas que la persona ha desarrollado a lo largo de su vida.

Un factor que afecta de forma directa son los fracasos, ya que pueden ser el resultado de la incapacidad para generar implementar soluciones diversas a las dificultades de su vida, y de un momento a otro traer todo el esfuerzo de años al suelo. Otro factor importante es identificar la situación en la que se encuentra el adolescente y las limitaciones en las que se presenta; como el entorno en el que se desarrolla y vive así como la situación económica que afronta.  

Algunas de las destrezas en la solución de problemas:

1. Análisis de la realidad: Sensibilidad a las relaciones interpersonales, pensamiento causal en la que se enlazan las razones y los efectos del comportamiento, capacidad de dar soluciones alternativas a los problemas, así como de especificar paso a paso los medios para alcanzar sus metas interpersonales e individuales. La carencia de estas habilidades facilitara la ausencia de los resultados esperados.

2.  Las destrezas sociales son fundamentales en la solución de problemas, y tienen el impacto en las posibilidades de rendimiento académico. Son comportamientos vinculados con el intercambio social. En los adolescentes pueden ser popularidad o aceptación entre los pares. 

3. Déficit en el autocontrol emocional: Esto se refiere a que el adolescente sabe comportarse socialmente pero lo hace de forma inestable o inconsistente, e intervienen los sentimientos negativos como la ira, cólera, agresividad o desesperación entre otros.

Los adolescentes que tienen reaccionar negativamente ante estos comportamientos, carecen de destrezas para responder a las tensiones y a los problemas al punto de que llegan a sentir que la vida no tiene sentido, lo cual  mantienen un bajo autoestima, sentimientos de devaluación y pobre conducción de impulsos. Los aspectos emocionales son participantes activos en las vidas de los adolescentes, tal como los temores y la ansiedad que evocan en el estudiante al pensar en la tarea que debe cumplir, este es un factor de suma importancia ya que  se comprobado que niveles muy bajos de ansiedad y la ausencia de desafíos y retos disminuyen el compromiso del adolescente con su estudio y por consiguiente su aprendizaje desciende notablemente.

El temor al fracaso, la devaluación crítica y la desesperanza para estudiar se origina frecuentemente en un pensamiento perfeccionista inducido por padres sobredemandantes y autoritarios, padres y madres que no están interesados más que en el rendimiento escolar del hijo o hija, y así satisfacer su propia autoestima con los éxitos de los mismos hijos. El fracaso escolar y el mal rendimiento académico son el vehículo para atraer la atención de su familia, pueden ser una demanda de afecto y de preocupación por sus necesidades.

El rechazo y la fobia escolar, es la clara falta de asistir a clases y esto puede provocar:

1.    Trastornos emocionales que pueden ser severos.
2.    Déficit en las destrezas sociales
3.    Sabotaje consiente al asistir a clases.
4.    Una débil internalización de los valores éticos y sociales y un comportamiento social fuera de control.

Los adolescentes manifiestan su oposición a los estudios con frases como “No me interesan los estudios”, “Yo no nací para estudiar”, “No te metas en mi vida”. Muy frecuentemente presentan intolerancia a la frustración y a postergar la satisfacción de sus necesidades.


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Referencias Bibliográficas

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